Ojo con los cambios en tus senos

 

Durante estos quince días recibí un mensaje de una chica de 23 años preocupada porque sufre de picazón en sus senos. “Sufro de constante picazón en los senos, es fuerte y quiero saber si eso puede ser un aviso de alguna enfermedad”, me comentó esta joven.

Les cuento que nuestras mamas son uno de nuestros principales símbolos de feminidad, pero para muchas de nosotras también un constante motivo de preocupación, principalmente por todas las sensaciones que nos provocan y el temor de que alguna de ellas sea por cáncer.

Los senos de mujer siempre están cambiando. Cambian durante el ciclo menstrual, el embarazo, la lactancia y la menopausia (cuando terminan los períodos menstruales). Junto con estos cambios normales, pueden surgir problemas, pero la mayoría de ellos no son graves.

Las mamas están compuestas de una parte glandular, de grasa y de tejido fibroso. Ellas responden a los cambios en los niveles de las hormonas que produce el propio cuerpo, lo que puede ocasionar que en ocasiones se sientan más fibrosas y/o dolorosas. También los senos cambian con el uso de anticonceptivos hormonales, por cirugías estéticas, entre otros. Pero todo esto es normal.

La mayoría de problemas en los senos, especialmente en mujeres jóvenes, son benignos (no cancerosos). Los síntomas comunes incluyen:

·  Bultos (que se puede sentir en un lugar exacto o toda la mama).

·  Secreción del pezón.

·  Áreas sensibles.

El problema más común es una condición benigna llamada cambios fibroquísticos. Con estos cambios en los senos se pueden sentir bultos, dolor, picazón, hinchazón y sensibilidad. Estos síntomas a menudo se producen en ambos senos.

Los quistes también pueden ocurrir. Un quiste es un pequeño saco lleno de líquido, que puede variar en tamaño, y cambia con el ciclo menstrual o en el momento de la menopausia. Los quistes se presentan con mayor frecuencia en mujeres de 25-50 años.  Los fibroadenomas son otro tipo común de cambio en los senos, estos son sólidos y ocurren con mayor frecuencia en mujeres jóvenes.

Debe ser una alarma cuando aparece enrojecimiento, hundimiento u hoyuelos (como la cáscara de la naranja) en cualquier parte de la mama, cuando los bultos son muy duros o cuando ocurren secreciones sanguinolentas. Sin embargo, siempre es deseable acudir a una consulta especializada y comunicar molestias de cualquier tipo que se presenten.

La mayoría de las mujeres que yo consulto acuden para chequeo de las mamas, lo que es buenísimo, ya que esto es una vía de protección muy importante.

Les recuerdo que pueden hacerme llegar sus preguntas a través de Twitter, Facebook o por el correo electrónico caminantesrd@gmail.com.

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